“Rating” y “Scoring”

¿Qué significan los términos financieros “Rating” y “Scoring”?

Pretendo referirme al rating y scoring en la acepción utilizada por las entidades financiera para calificar la solvencia de particulares y/o empresas que solicitan (o pueden solicitar) financiación bancaria.

No pretendo hablar (quizás en otra ocasión) del rating que las agencias de valoración otorgan a las emisiones de deuda o a empresas cotizadas o…

Antes que nada debo reconocer que me disgusta el mal uso que hacemos de nuestro querido castellano y la tendencia actual a utilizar anglicismos. (¡Sin duda preferiría utilizar catalanicismos!). Tristemente, he de reconocer que es una guerra perdida. Cuando acabé la carrera, ante puntas de demanda nos veíamos obligados a “subcontratar”, más tarde comenzamos a “externalizar” y en la actualidad realizamos “outsourcing”. Con ello demostramos ser más globales, ¡pero la necesidad es la misma! Y no parece que el anglicismo aporte nada nuevo.

En fin, a lo que vamos.

Volvamos al rating, que pronunciaremos algo así como “réiting” y con acento de Oxford.

De acuerdo con el diccionario, podemos traducir Rating como clasificación, valoración o tasación, mientras que Scoring lo traduciremos como puntuación.
Y por ahí van los tiros. (Aunque en algunas entidades se tiende a utilizar rating para calificar empresas y scoring para particulares.)

Entendemos por rating la calificación crediticia que se realiza de una persona o empresa en cuanto a su solvencia como deudora.

¡Ya lo tenemos! En función de nuestro rating (calificación o valoración) obtenemos un scoring (puntuación) que nos posiciona en la tabla como más o menos solventes. Es decir, nos evalúa en función del riesgo que supone confiar en nuestra solvencia.

En base a ese rating la entidad crediticia nos prestará o no la financiación solicitada y a uno u otro coste.

Y ¿Cómo hace la Entidad Financiera para calificarnos y puntuarnos?

Pues echa mano de bases de datos propias y/o ajenas (asnef, cirbe, rai…) y considera tanto aspectos cuantitativos como cualitativos. Además, incorpora también la estrategia financiera de la propia entidad.

Veámoslo en detalle:

1,- ¿Qué son los cuantitativos? Son valores numéricos más o menos objetivos que la Entidad Financiera considera críticos para la toma de la decisión de otorgar o no la financiación solicitada. Podemos encontrar aquí valores como el endeudamiento de la Compañía, el margen bruto sobre ventas, las rotaciones de activo, etc

2,-¿Qué son los cualitativos? Son apreciaciones que del solicitante hace la Entidad. Aquí, a menudo, la objetividad es más difícil de lograr. Se valora, por ejemplo, la idoneidad para el puesto de los mandos de la compañía, si tienen o no cualificación profesional y/o experiencia; si hay un cierto protocolo sucesorio o no, la antigüedad de la empresa en el mercado; cuentas anuales auditadas o no; número e importancia de clientes (no es lo mismo trabajar para 2 clientes que para 2000); idem de proveedores…

3,- ¿Cómo interviene la estrategia financiera de la propia entidad? Potenciando o bloqueando determinados sectores y/o actividades. Todos recordamos que hasta hace un par o tres de años cualquier promotor inmobiliario conseguía fácilmente la financiación deseada, sin embargo, ahora no hay un céntimo para la construcción… Pues eso, cuando hay que potenciar un sector se le “regalan” puntos y cuando hay que bloquearlo se le “encarecen” los mismos. (Bueno al revés, ya que generalmente es mejor rating 1 que 5, pero resultaba más fácil de explicar)

Y ¿Por qué este nuevo sistema resulta útil a las entidades financieras?

Porque en la medida en que sean capaces de automatizar el proceso de análisis y aprobación de la operación crediticia, serán capaces de cuantificar mejor el riesgo en que incurren. En consecuencia, de tarifarlo mejor.

Además, si se reduce el factor humano, se potencian las decisiones objetivas.

Con todo esto, obviamente, la valoración (puntuación) que se haga de una empresa o de un particular será distinta de la que se haga de otra empresa o de otro particular (Pero Grullo dixit).

Esto ha hecho que ya no sea posible encontrar aquellas operaciones financieras que habían sido tan habituales de “Venga Usted a nuestra entidad y le daremos la hipoteca que desea al euríbor +0’5” Se acabó el “listo para llevar” ahora ya sólo quedan los trajes a medida y todos sabemos que el traje a medida nos favorece más, pero tiene un precio distinto.

Saludos
Raimon

Última revisión: 29 de octubre de 2010.

Bajar texto del mensaje en formato pdf: 011_Rating_y_scoring

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